Psicoterapeuta y Coach

Mi misión de vida es acompañar a seres humanos en su viaje al autoconocimiento y lo hago desde mi propia filosofía de vida, por tanto, me someto (cada vez que resulta necesario) a mí misma de forma corporal, emocional, relacional y cognitiva, como sujeto de vivencias que propician en mí, aprendizajes transformacionales y desde esas vivencias y mi formación humanista – transpersonal, nacen mis propuestas de acompañamiento para quienes acuden a mí.

Sobre mi acompañamiento

La tarea que he escogido para mi día a día es mucho más que «hacer terapia» ó «hacer un taller»; se trata más bien, de un acompañamiento cálido y con tanta presencia que logro sentirme identificada, empática e incluso conmovida con cada persona que viene a mi encuentro terapéutico.

Cada acompañamiento, se convierte en una experiencia y por tanto, no se trata de aplicar una técnica o explicar una teoría, mi tarea es un arte más que un «sistema psicológico» y que además tiene un fundamento filosófico que intento transmitir, no solo a quienes acuden a mí por «hacer terapia» sino también a quienes me rodean, pues no es algo que aprendí para tener un oficio sino algo que se ha convertido en mi filosofía de vida.

Los números hablan por si solos

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Talleres y charlas

Acompañamiento Transformacional

Cada sesión es un acompañamiento integral donde la persona se lleva un aprendizaje experiencial y cognitivo sobre cómo es en sí mismo un elemento más de la situación que rechaza, de tal manera que la persona crea y es creada por la situación y a la vez tiene la solución para cambiar los resultados que obtiene.

Objetivo del proceso terapéutico

El objetivo del proceso terapéutico es devolverle a la persona la capacidad de elegir que opción quiere tomar para afrontar la vida, ampliando el campo de posibilidades desde el entendimiento de cómo ha llegado hasta el punto en el que se encuentra y cómo puede aprender a hacerlo diferente.

Estrategias para el bienestar

Utilizando metodologías meditativas y de la psicología humanista, compartiré contigo recursos que te permitan acceder a un sitio interno de bienestar. Procuraré generar en ti aprendizajes significativos que perduren en el tiempo y te permitan encontrar la mejor forma de acercarte a tu autoconocimiento.

Mi misión como Adamantine Coach

Basándome en la filosofía Adamantina, te ayudaré a reconocer y cambiar los paradigmas que te impiden crecer, te brindaré herramientas que te ayudarán a pensar distinto, a administrar tus emociones, a utilizar estrategias mentales que te ayuden a alcanzar tus metas y a mejorar tu vida en el aspecto profesional, personal, familiar y social.

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Acompañamiento transformacional

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Proceso Terepéutico

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Estrategia de Bienestar

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Coaching

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Recursos

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Beneficios del desarrollo personal

Proponer experiencias vivenciales que nos lleven a desarrollar nuevas y mejores alternativas de solución a lo que ocurre en la vida diaria, pretendiendo que a través del contacto interno conectemos con nuestro máximo potencial, siendo capaces de reconocer las circunstancias externas y necesidades internas encontrando la mejor forma de movilizar nuestros recursos para lograr el equilibrio.

Blog informativo

Te invito a pensar por un momento en una cosa que necesites para ser feliz, no importa si es algo material, espiritual, emocional, etc. deja volar tu imaginación.

 

Ahora, te voy a contar que incluso las personas que han conseguido todo aquello que pensaste, aún no han encontrado la felicidad, porque al conseguir un objetivo, nos planteamos uno más grande y luego uno mucho más grande y la felicidad se sigue postergando.

 

Cuantas veces has pensado, escuchado o leído: “me sentiré feliz cuando obtenga mi título” o “la felicidad está en casarse con la persona adecuada” o bien “cuando tenga mi casa, carro, negocio, etc, me dedicaré a disfrutar de la felicidad”, y lo que es más, ¿cuántas veces creíste que todo eso era cierto?

 

También solemos pensar que cuando logremos solucionar todos nuestros problemas podremos sentirnos felices, aunque en el fondo sepamos que eso nunca sucederá, porque la vida no es estática y como seres humanos necesitamos de esos retos para crecer y madurar y por tanto siempre estarán presentes en nuestras vidas.

 

Resulta que la felicidad se ha convertido en una búsqueda incansable que nunca llega a su fin, cuando en realidad sentirse feliz es una decisión de cada momento; sí, es cierto, tu puedes decidir sentirte feliz independientemente de las circunstancias externas.

 

La felicidad, va más allá de lo superficial; se trata de la expresión de la naturaleza espiritual que todos poseemos, pero que dejamos de sentirla porque no nos enseñaron a valorarla o porque la dejamos de lado pensando que no es tan importante, como pagar las cuentas cada mes o buscar ese título o ese asenso tan esperado. Lo cierto es que cuando más en contacto estés con tu naturaleza espiritual, más conectado estarás con todo lo que te rodea y serás más creativo a la hora de tomar decisiones, lo que te hará sentir felicidad con más regularidad.

 

La felicidad no es algo externo, o algo que se busca, es más bien algo que se siente y la única persona que decide en tu vida lo que quiere sentir eres tú, por tanto, la felicidad empieza con tu decisión.

 

Cuando has decidido que lo que quieres es sentirte feliz en lugar de buscar la felicidad, el segundo paso es encontrar tu propia manera de hacer que esa sensación surja en tu cuerpo; hay tantas formas de hacer que eso suceda como personas en el mundo, ya que como cada ser es único, también su forma de hacer que la felicidad se sienta es única, por lo pronto, mientras encuentras tu propia forma te voy a dar una opción.

 

Desde mi propia experiencia y desde lo que he visto en las personas que acuden a mi consulta, la forma más potente de conectar con la sensación de felicidad es sintiendo primero el agradecimiento, así que en lugar de enfocarte en lo que te falta para ser feliz, agradece por lo que sí tienes.

Casi siempre estamos buscando estímulos externos que nos hagan sentir felices y la mayoría de las veces logramos satisfacer esta necesidad; nos sentimos felices por el viaje que vamos a hacer, por el festejo que se viene, por la compañía de esa persona especial, por cenar en ese lugar que nos gusta, en fin, encontramos lo que buscamos, pero ¿qué pasa cuando regresamos de ese viaje, cuando el festejo acaba, cuando la persona especial tiene que marcharse o al llegar a casa después de la cena?, la felicidad acaba y volvemos a pensar en un nuevo estímulo que nos haga sentir felices, es decir, que siempre estamos buscando lo que nos falta para encontrar la felicidad tan anhelada; pues ahora te propongo dos cosas, la primera es que en lugar de buscar fuera, te enfoques en ti, toma contacto con tus sentidos y pon atención a tus sensaciones; y la segunda es que en lugar de pensar en lo que te falta, agradece por lo que tienes, porque incluso si piensas que lo que tienes no es suficiente para estar feliz, yo te aseguro que sí.

 

Es importante sin embargo, que entiendas que no se trata de siempre decir “gracias” o estar agradeciendo constantemente lo que sucede en tu vida, porque no es el agradecimiento en sí lo que cambia tu estado anímico, sino las emociones y sensaciones que se producen en tu cuerpo cuando realmente estas sintiéndolo y no solo pensándolo, es por eso que te sugiero también que te enfoques en tus sensaciones.

 

Cuando logras que exista coherencia entre el agradecimiento que piensas y el que sientes, se produce el cambio, y es ahí cuando puedes acceder al estado de felicidad.

 

He leído muchos artículos sobre el agradecimiento, donde recomiendan agradecer incluso por las cosas malas que te suceden, ya que traen un aprendizaje, y aunque es cierto que lo que nosotros llamamos “malo” en realidad es una oportunidad de crecimiento, en el momento en el que te suceden las cosas y te sientes frustrado/a, resulta imposible lograr coherencia entre decir “gracias por esto que me sucede” y realmente sentirlo.

 

Supongamos que tuviste un mal día, tu jefe te amonestó, chocaron tu carro, llovió y no tenías paraguas, etc. todos estos sucesos pueden llevarte a un aprendizaje interno, sin embargo ya pasaste sintiéndote mal todo el día y posiblemente los días siguientes, por lo que las cosas “malas” seguirán sucediendo y decir “gracias por esto que me sucede” sintiéndote enfadado/a, no cambiará nada; en lugar de ello, lo que puedes hacer es tomar por los cuernos a tus emociones y expresarlas en el momento adecuado y en la medida correcta (sin hacerte daño ni causar daño, por supuesto), para luego centrarte en agradecer lo que tienes en ese momento, por ejemplo la capacidad de hablar y comunicar lo que te sucede, la capacidad de sentir o incluso cosas más profundas y menos valoradas, como el hecho de estar vivo/a, respirar, ver, caminar, pensar, oír, el sol que entra por tu ventana, en fin, por cada cosa que tienes aun cuando no te parezca que es algo importante y aunque la felicidad no es un estado permanente, ahora sabes que puedes acceder a ella cuando tú lo decidas y lo más importante es que no necesitas nada externo para lograrlo.

 

Mientras más practiques el agradecimiento, más fácil te resultará estar feliz.

Testimonios

Andrés Apellido

Belén Apellido

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